Ficha de Google: qué llenar primero si tiene un local en Costa Rica
Google Maps 8 min de lectura
Para un negocio con local —una soda, un taller, una clínica dental, una barbería— la ficha de Google suele traer más clientes que el sitio web. No es una opinión cómoda para alguien que vende sitios web, pero es lo que se ve en la práctica: la gente busca "algo cerca de mí", mira el mapa, ve fotos y horario, y llama desde ahí.
Lo mejor es que llenarla no cuesta nada. Lo peor es que casi todo el mundo la deja a medias, y hay un orden que rinde mucho más que otro.
Primero: lo que decide si aparece
Estos tres campos no son "recomendados". Si están mal, lo demás da igual.
1. La categoría principal
Es el campo que más pesa para decidir en qué búsquedas sale, y el que más se equivoca. Tiene que ser lo más específico que exista: no "Restaurante" si hay "Restaurante de mariscos"; no "Tienda" si hay "Ferretería".
Puede agregar categorías secundarias, y conviene, pero la principal es la que manda. Si su negocio hace varias cosas, la principal debe ser aquella por la que quiere que lo encuentren, no la que mejor lo describe en abstracto.
2. Nombre exacto, sin agregados
El nombre tiene que ser el nombre. Meterle palabras clave —"Taller López Repuestos Frenos Alajuela"— va contra las políticas y es de las razones más comunes por las que suspenden una ficha. Puede parecer que funciona unos meses. Después no.
3. Dirección y verificación
Una ficha sin verificar tiene un peso mucho menor. La verificación llega por postal, teléfono, correo o video según el caso, y en Costa Rica lo más frecuente es video o teléfono. Vale la pena hacerlo apenas se crea la ficha.
Sobre la dirección: si atiende en un local, va la dirección. Si va donde el cliente —un fontanero, un fotógrafo— se configura como área de servicio y se oculta la dirección. Poner una dirección residencial falsa para "verse más formal" es otra forma clásica de perder la ficha.
Si hoy solo va a hacer una cosa: revise que la categoría principal sea la más específica que exista y que el nombre no tenga palabras de más. Son cinco minutos y mueven más que todo lo demás junto.
Segundo: lo que decide si lo eligen
Ya que aparece, esto es lo que hace que le llamen a usted y no al de al lado.
- Horario, y horarios especiales. Los feriados de Costa Rica son el detalle que nadie carga. Alguien que llega un 15 de setiembre a un local cerrado que decía "abierto" no vuelve, y a veces lo escribe en una reseña.
- Fotos reales, y varias. Del frente del local —para que lo reconozcan desde la calle—, de adentro y del producto. Las fotos de banco se notan y restan.
- Teléfono que alguien conteste. Si es un WhatsApp, que sea el que se revisa, no uno viejo.
- Enlace al sitio. Y que apunte a la página correcta, no siempre a la portada si hay una mejor.
- Productos y servicios. Esta sección casi nadie la llena y es la que da más terreno: cada producto es contenido que la ficha puede mostrar. Para un restaurante, aquí va el menú.
Tercero: lo que casi nadie usa
Tres cosas que están ahí, son gratis, y la mayoría de fichas tienen vacías:
- Preguntas y respuestas. Cualquiera puede preguntar en su ficha, y cualquiera puede responder — incluido alguien que no trabaja con usted y responde mal. Usted mismo puede publicar las preguntas frecuentes y contestarlas. Vale la pena revisarlo cada tanto.
- Publicaciones. Avisos cortos que salen en la ficha: una promoción, un cambio de horario, algo nuevo. Caducan, así que hay que repetirlos, pero mantienen la ficha con señales de actividad.
- Atributos. Estacionamiento, accesible en silla de ruedas, acepta tarjeta, wifi, apto para niños. Google los usa para filtrar búsquedas, así que un atributo sin marcar es una búsqueda en la que no sale.
Los errores que sacan un local de las búsquedas
Por orden de qué tan seguido los vemos:
- Fichas duplicadas. El dueño anterior creó una, alguien más creó otra, y ahora hay dos compitiendo entre sí y repartiéndose las reseñas. Hay que reclamar y pedir la fusión.
- Datos que no coinciden. El nombre, la dirección y el teléfono deberían escribirse igual en la ficha, en el sitio y en Facebook. Diferencias grandes generan desconfianza del lado del buscador.
- Palabras clave en el nombre. Ya mencionado, y sigue siendo la causa número uno de suspensión.
- Reseñas filtradas. Mandar a Google solo a los clientes contentos es una violación de políticas por sí sola. Lo explicamos aparte porque se está vendiendo mucho en el país.
Cada cuánto revisarla
Una vez al mes alcanza, y toma cinco minutos: que el horario siga bien, que no haya preguntas sin contestar, que no aparezcan "cambios sugeridos" por terceros que Google haya aplicado solo. Eso último pasa más de lo que uno creería: alguien propone un horario o una dirección distinta y se publica sin avisarle.
La ficha es del negocio, no del proveedor. Si alguien se la crea, pida que la cuenta quede a nombre suyo y que a usted lo dejen como propietario, no como administrador. Es el mismo criterio que aplica para el dominio.