Negocios que dejaron de hacerlo a mano
Cinco proyectos en producción, con lo que recibimos, lo que entregamos y lo que cambió. Están publicados: entre y véalos. Si necesita algo parecido para su negocio, vea cómo trabajamos el diseño web.
Caso 01 · Plaza gastronómica · Santa Ana
El Circo
6
cocinas con ficha propia
180
platillos con precio indexado
16
páginas publicadas
Con qué venían
Un Google Sites y un formulario de Google para las reservas, que llegaban a un correo. El menú vivía fuera del sitio, así que no se podía buscar ni citar.
Qué se entregó
Sitio propio con las seis cocinas, cada una con su historia y su carta. Reservas que caen al chat del equipo y al calendario, panel para abrir y cerrar horarios, calendario de eventos propio y páginas legales.
Qué cambió
El menú completo con precios pasó a ser contenido del sitio, legible por buscadores y asistentes. Y el equipo dejó de revisar un correo para enterarse de una reserva.
Un detalle del que aprendimos: cuando entró una séptima cocina, once textos que decían "cinco cocinas" quedaron mal de golpe. Ahora ese número sale solo de la lista de marcas, así que agregar una cocina actualiza el sitio entero de una vez.
6
cocinas con ficha propia
75
platillos con precio indexado
17
páginas publicadas
Con qué venían
Reservas por formulario suelto y un script que las reenviaba. Sin sitio propio y sin manera de mostrar las seis cocinas por separado.
Qué se entregó
Sitio con página por cocina, carta completa con precios, reservas guardadas en base de datos con aviso instantáneo al equipo, panel de administración y fotos reales del local.
Qué cambió
Cada una de las seis marcas dejó de estar escondida dentro del mercado y pasó a tener presencia propia. Y las reservas quedan registradas, no dependen de que alguien lea un correo.
Lo que no se hizo, y por qué: el cliente decidió dejar fuera el calendario de eventos y la conexión con Google Calendar. Se cotizó, se explicó y se descartó. No todo lo que se puede construir hay que construirlo.
Caso 03 · Restaurante en dos plazas · desde 1977
El Pollo Cervecero
49
años de historia, desde 1977
25
platillos con precio indexado
2
plazas con reserva directa
Con qué venían
Casi cincuenta años de historia repartidos entre redes sociales y las fichas de las dos plazas donde opera. Sin sitio propio, quien buscaba el nombre encontraba páginas de terceros antes que al restaurante.
Qué se entregó
Sitio propio con la línea de tiempo desde 1977, la carta completa con precios, y reservas que salen hacia la plaza que el cliente elija. Con páginas legales, página de error propia y ficha para compartir en redes.
Qué cambió
El restaurante dejó de depender de fichas ajenas para contar su propia historia. Y las reservas ya no pasan por un chat: entran directo a la libreta de la plaza donde el cliente va a comer.
El problema que nadie ve en la propuesta: una cocina dentro de una plaza no tiene mesas propias, son de la plaza. Por eso el sitio no lleva libreta: manda la reserva al sistema de Vía 90 o al de El Circo, que por dentro son dos sistemas distintos con reglas distintas. El cliente solo ve un formulario, y la plaza sigue teniendo una sola verdad de qué mesa está ocupada.
Caso 04 · Bowls saludables · dentro de El Circo
Bowlthy
4
secciones en una sola página
7 KB
de estilos, carga rápido en el celular
3
cosas que se cuentan solas: visitas, mensajes y llamadas
Con qué venían
Una marca nueva que todavía no abre: nombre y logo, pero nada en internet. Quien escuchaba «Bowlthy» no tenía dónde averiguar qué era, dónde iba a estar ni cuándo.
Qué se entregó
Sitio de una página con la marca, la cuenta regresiva a la apertura, cómo llegar dentro de El Circo y un botón de WhatsApp para pedir que le avisen. Conectado a Omni Web, que lleva la cuenta de visitas, mensajes y llamadas.
Qué cambió
El nombre ya tiene casa propia en internet antes de abrir la puerta. Y cada persona que pide el aviso queda en el WhatsApp del local: el día de la apertura ya hay a quién escribirle.
Lo que no se publicó, y por qué: el menú. Los precios todavía no son definitivos, y un precio en internet es una promesa. Por eso la carta sale el día de la apertura, y mientras tanto el sitio dice que las fotos son de referencia.
Caso 05 · Salón de belleza y spa · Escazú
Hair Studio Beauty & Spa
30
años en Escazú, desde 1995
19
servicios que se reservan en línea
5
profesionales con agenda propia
Con qué venían
Treinta años de clientes fieles, un premio latinoamericano y entrevistas en televisión, pero todo repartido entre Instagram, Facebook y el teléfono. Las citas se daban por llamada o por WhatsApp, una por una.
Qué se entregó
Sitio propio con la historia de José Astúa, los servicios, la prensa y la Tamaleada anual. Reservas en línea con OmniBook: el cliente elige servicio, profesional y hora, y recibe la confirmación por correo. Y tarjeta de sellos en el celular con OmniWallet.
Qué cambió
Las citas entran solas, a cualquier hora, en la agenda de quien va a atender. Cada profesional ve lo suyo y el dueño ve todo, sin tener que contestar el teléfono para dar una hora.
Lo que pide un salón y no un restaurante: un tinte no dura lo mismo que un corte de caballero, y no todas las personas hacen uñas. Por eso cada servicio lleva su propia duración y su lista de quién lo hace. El sistema solo ofrece las horas en que esa persona de verdad está libre.
El siguiente
No hay que ser un restaurante
La agencia arrancó en gastronomía, pero ese no es el límite: Hair Studio es un salón de belleza. El mismo motor sirve para un taller, una clínica o una distribuidora: cambia el contenido, no la manera de resolverlo.
Cuéntenos el suyo06 — Contacto
Cuéntenos qué le está quitando el tiempo
Haga el diagnóstico en dos minutos y, si calza, agenda la llamada ahí mismo. También puede escribirnos por WhatsApp.
+506 8924‑1777 · Lunes a sábado · Respondemos el mismo día