Se cobra
Efectivo, tarjeta, SINPE o lo que use. El turno cierra con lo que debería haber en la gaveta, así que un faltante se ve el mismo día y no tres semanas después.
Omni POS es una pieza del ERP de OmniTech
Una caja registradora le dice cuánto entró. Omni POS le dice además cuánto le costó eso que vendió, qué le queda en bodega y con cuánto cerró el mes. Corre en la tablet o la computadora que ya tiene.
La diferencia
En la mayoría de los negocios la caja va por un lado, el inventario por otro y la ganancia se calcula a fin de mes, a mano y con suerte. Acá es un solo movimiento.
Efectivo, tarjeta, SINPE o lo que use. El turno cierra con lo que debería haber en la gaveta, así que un faltante se ve el mismo día y no tres semanas después.
Y no solo el producto: si le cargó la receta, baja la harina, el queso y la caja de empaque. Deja de enterarse de que se acabó algo cuando el cliente ya lo pidió.
Con el precio que de verdad tenía el insumo ese día. Por eso el reporte del mes puede decirle la ganancia real y no una resta de servilleta.
Modo restaurante
Nació adentro de una plaza gastronómica con seis cocinas compartiendo un mismo salón, que es el caso que ningún programa del mercado contemplaba.
El plano del salón es el suyo, dibujado como está de verdad. El mesero toca la mesa y empieza a meter productos; quien pase por la caja ve qué ya se pidió en esa cuenta.
En una pantalla, no en una comanda impresa que se pierde. Si son varias cocinas, a cada una le entra solo lo que le toca cocinar, aunque la cuenta sea una sola.
Se abren pestañas por nombre dentro de la misma mesa y se pasan productos enteros o en partes. Lo que ya salió a cocina no se vuelve a cocinar por moverlo de cuenta.
Se marca al abrir la cuenta y el 10 % se rebaja solo. Si sus precios ya traen el impuesto y el servicio incluidos, se configura así y la cuenta sale como el cliente espera verla.
Las del sitio web entran solas y se acomodan en el croquis. La caja ve qué mesa está apartada y para qué hora; cuando el cliente llega, se marca y la cuenta se abre con su nombre.
Las que se agregan en la barra para un fin de semana se crean sin lugar en el plano y quedan en una lista aparte. Se usan como cualquier otra, pero no reciben reservas automáticas.
Lo que puede encender
Todo esto viene incluido, sin cobro aparte. Pero en Ajustes hay un checklist: lo que apague desaparece de la caja y de las pantallas. Un abastecedor no necesita croquis de salón y un restaurante no necesita llevar crédito.
Lo que entra, lo que sale y lo que se echó a perder. Con sus proveedores y el pedido de reposición cuando algo baja del mínimo.
Qué lleva cada platillo. Vender uno descuenta sus insumos y deja anotado lo que costó ese día, que es de donde sale la ganancia de verdad.
Alquiler, luz, planilla y las salidas de caja del día. Al final, una pantalla con lo que vendió, lo que gastó, lo que le quedó y cómo le fue contra el mes pasado.
Para el que fía. Queda anotado a nombre de quién, se ve lo que está más viejo primero, y el recordatorio de pago sale por WhatsApp sin que usted tenga que escribirlo.
Con su descuento y su vencimiento. El cajero lo aplica sin llamar al gerente, y si no es válido la venta pasa igual pero queda marcada.
Apuntando a donde usted quiera: su menú, su encuesta o su tarjeta de puntos de OmniWallet.
Cuando se cae el internet
La caja se instala como app en la tablet y guarda las ventas ahí mismo. Si se va la señal, usted sigue cobrando; cuando vuelve, todo lo del rato sin internet sube solo y nada se pierde.
Lo que sí espera son las pantallas de cocina: mientras no haya internet no les llega la comanda, y dos tablets desconectadas no se ven entre sí. Preferimos decirlo acá y no cuando esté pasando.
Antes de que pregunte
Omni POS cobra, descuenta el inventario y le da el resultado del mes, pero el comprobante autorizado por Hacienda no lo emite todavía. Si su negocio ya factura electrónicamente, por ahora tiene que seguir haciéndolo por donde lo hace hoy.
Cuando salga será un extra que se enciende por sucursal: cada cobro saldrá con su tiquete electrónico, la factura con la cédula del cliente cuando la pida y la nota de crédito al anular. Lo decimos antes de la venta porque enterarse de esto después es exactamente el tipo de sorpresa que no queremos darle.
Preguntas
No. Corre en la tablet o la computadora que ya tiene, desde el navegador. Si quiere impresora de tiquetes o gaveta de efectivo se conectan, pero no hacen falta para empezar a cobrar.
Sí. La caja guarda las ventas en la tablet aunque no haya señal y las sube solas cuando vuelve. Lo que sí espera son las pantallas de cocina: mientras no haya internet no les llega la comanda, y dos tablets desconectadas no se ven entre sí.
Todavía no. El comprobante autorizado por Hacienda no lo emite, así que si usted ya factura electrónicamente tiene que seguir haciéndolo por donde lo hace hoy. Está en camino como un extra que se enciende por sucursal.
No, y es a propósito. En Ajustes hay un checklist de funciones: enciende inventario, compras, gastos o cupones solo si los va a usar, y lo que apague desaparece de la pantalla. Las recetas vienen siempre incluidas. Arranca con lo mínimo y suma cuando le haga falta.
Es el caso para el que se construyó. Cada cocina tiene su pantalla y recibe solo lo que le toca cocinar, aunque todo se cobre en una sola caja y el cliente reciba una sola cuenta.
Sí. Se abren pestañas por nombre dentro de la misma mesa y se pasan productos enteros o en partes de una a otra. Lo que ya salió a cocina no se vuelve a cocinar por haberlo movido de cuenta.
Omni POS no anda solo. Vive dentro de OmniTech, el ERP donde su negocio maneja con una sola cuenta la caja, el sitio, las mesas, los puntos y las horas, compartiendo los mismos clientes y los mismos permisos.
Ver la plataformaContacto
Haga el diagnóstico en dos minutos y, si calza, agenda su llamada ahí mismo. También puede escribirnos por WhatsApp.
+506 8924‑1777 · Lunes a sábado · Respondemos el mismo día